Historia de la anatomía

Autor: Dr. Salvador De Lara Galindo 
Modificado para edición 2016 Dr. Manuel Ángeles Castellanos

Primeras observaciones

 La Historia de la Anatomía macroscópica se imbrica con la de los distintos grupos humanos. Es posible que los primitivos guerreros o cazadores hayan sido los primeros en observar y detectar la forma de las vísceras, de los huesos y de los grandes vasos, entre otros órganos, a los que les aplicaron alguna denominación esto puede explicar el por qué se aplicó el término “músculo”, palabra que etimológicamente se deriva de “mus” que significa ratón, posteriormente, estos primeros conocimientos anatómicos se asociaron a los ritos y ofrendas con fines mágicos o religiosos; tal como sucedía con los egipcios que vaciaban y embalsamaban los cadáveres de sus próceres para momificarlos, o con los nahuas quienes durante los sacrificios sabían que para extraer el corazón había que hacerlo a través del diafragma. A esto se suman las desmembraciones o disecciones de animales con fines ceremoniales o predictivos.

Influencia de Hipócrates

En el siglo V a C., en el floreciente Siglo de Pericles, destaca la presencia de Hipócrates, médico que inició la separación del pensamiento mágico de la práctica médica, basada en la observación pura para el logro del conocimiento, asimismo logró estudios sencillos y precarios del estudio de embriología y Anatomía.

Edad Media

Durante el transcurso de la Edad Media, el progreso de las ciencias fue lento a excepción del intercambio cultural en las Cruzadas y en aquellos reinados dominados por los moros que, a la vez de hacer un sometimiento militar, influyeron decisivamente en la cultura y en la ciencia. Aunado a esto, está la proliferación de las universidades como la de Salerno, en cuya escuela de medicina se empezó a señalar la importancia de la disección en cadáveres como base del progreso médico; la de Bolonia, donde en 1281 durante sus cátedras se realizó la primera autopsia, La de Montepellier, donde se hacían estudios médicos; la de Venencia, caracterizada por su libertad académica y la de Padua que ocupa un lugar preponderante en los hitos anatómicos por la presencia en sus aulas de Andrea Vesalio (1514-1564), quien sentó las bases científicas para el conocimiento preciso de la anatomía fundamentadas en la disección y el dibujo, trabajo que se plasmó en el libro: De humanis corporis fabrica. Entre los anatomistas que hicieron avanzar esta ciencia durante esas épocas se encuentran: Falopio, Eustaquio, Acguapendente, Bauhin, Arancio, Miguel Servet, Juan Valverde, Luis Collado y Pedro Jimeno.

Virreinato en México

En México, durante el virreinato, el 21 de junio de 1578, se establece en la Real y Pontificia Universidad la Cátedra Prima de Medicina en donde se hacían estudios anatómicos y se publicó por el doctor Alonso Pérez la Suma y Recopilación de Cirugía. En 1620 en la misma Universidad, por Real Pragmática del Rey Felipe III, se estableció la primera cátedra de Cirugía y Anatomía a cargo del doctor Cristóbal Hidalgo y Vendaval. El día 8 de octubre de 1646, los maestros Juan Correa y Andrés Martínez de Villaviciosa efectuaron la primera disección en el cadáver de un ajusticiado, en presencia de los protomédicos, cirujanos y practicantes de la Escuela de Cirugía.

Origen de la Facultad de Medicina

Después de la guerra de Independencia, por órdenes del presidente don Antonio López de Santa Ana, la Real y Pontificia Universidad de México es disuelta y surge con el nombre de Universidad Nacional y Pontificia la que, entre sus dependencias, contaba con el Colegio de Medicina de Belén, en el cual la materia de Anatomía se incluyó en un conjunto integrado de disciplinas y no en forma aislada como era común en ese entonces. El 12 de enero de 1842 el Colegio de Medicina de Belén se transformó en Escuela de Medicina, donde se impartían las materias de Anatomía descriptiva y la de prácticas de disección. Dos años más tarde se trasladó al local del Antiguo Palacio de la Inquisición. Durante el gobierno de don Valentín Gómez Farías, se hizo una reforma a la enseñanza y como consecuencia se clausuraron las dos escuelas de medicina que existían, llenando ese vacío el Establecimiento de Ciencias Médicas, fundado el 19 de octubre de 1833 y cuyo primer director fue el doctor Casimiro Liceaga quien promovió la elaboración de un programa científico que permitió cursar la carrera única de Médico Cirujano y Partero. Dicho establecimiento representa el origen de nuestra actual Facultad de Medicina.

 

Durante el periodo que precedió al movimiento revolucionario el estudio de las ciencias médicas se distinguió por el predominio de la influencia francesa, iniciada durante la presidencia del general Porfirio Díaz, no quedando exenta de esta influencia la enseñanza de la Anatomía la cual se sustentaba en los libros de Testut, Rouviere, Testut Jacob, Poirier, etcétera.

En el año de 1933 se inicia una nueva reforma educativa, correspondiéndole al ilustre maestro Ignacio Chávez dirigirla, logrando la construcción, entre otras, el auditorio, la biblioteca y un anfiteatro de disecciones, el plan de estudios de esa época contenía las materias en ciclos anuales de Anatomía descriptiva, disección, Anatomía topográfica, otro año de disección y una de propedéutica quirúrgica que en realidad era una Anatomía aplicada a la clínica quirúrgica.

En 1957 se trasladaron las instalaciones de la Facultad de Medicina a la Ciudad Universitaria, se reformó una vez más el plan de estudios, en donde administrativamente se unieron las asignaturas de Anatomía, histología y embriología, desapareciendo la materia de Anatomía topográfica, ocupó su lugar los estudios de Anatomía clínica y Anatomía radiológica. Al validarse el Plan de Estudios de 1967 para la carrera de Médico Cirujano, surgido para allanar la problemática de adaptarse a un nuevo calendario escolar con ciclos semestrales y satisfacer la gran demanda de aspirantes a medicina, los estudios de la materia de Anatomía humana se impartieron en un solo semestre con una orientación segmentaria (Anatomía regional).

El Plan de Estudios para la carrera de Médico Cirujano 1985 incluye a la asignatura de morfología humana, en donde se vuelve a reunir a las materias de Anatomía, embriología, citología e histología. Finalmente, en el actual Plan Único de Estudios de la Facultad de Medicina, la Anatomía es una materia obligatoria, de duración anual, situada dentro del rubro de las disciplinas básicas.

Sería una crasa omisión el no mencionar a algunos de los destacados anatomistas del siglo XX que engrandecieron nuestra Facultad tal como los doctores Fernando Siliceo, Andrés de Garay, Darío Fernández Fierro, Arturo de los Ríos, Martin Sánchez, Carlos Dublán Carranza, Benjamín Bandera, José Negrete Herrera, Mario García Ramos, Tarquino González, Fernando Quiroz Gutiérrez, Luis Martínez Ballesteros, entre otros muchos que impartieron sus cátedras en estas aulas.

Finalmente y a manera de corolario, queda mencionar que aunque la Anatomía es una ciencia tan antigua como la humanidad, no es una ciencia estática, sino dinámica y cambiante, siempre ha ido tomada de la mano de las innovaciones tecnológicas y de otras ciencias, tanto afines como de aquellas que parecieran no tener relaciones con ella, lo que ahora preconizamos como verdad, puede variar, existen panoramas aún no observados o de la biología molecular, en las aplicaciones a la clínica y a la terapéutica, en el razonamiento diagnóstico de las imágenes por rayos X, ultrasonido y demás de la actual tecnología.

En fin y a pesar de opiniones contrarias es una ciencia fundamental para los estudiantes de las ciencias de la salud de tal manera que sigue vigente el decir de los antiguos anatomistas griegos: “La Anatomía es la hija predilecta de las ciencias médicas quien, venciendo su aversión, bajo a los Hades y con su escalpelo desmembró cuidadosamente los cadáveres. Anotando con acuciosidad todos y cada uno de sus hallazgos…”